Me gusta tu haiku, Mirta. Esa quietud y esa tibieza de sol para quien está dentro de la casa, junto a la ventana, mientras allí fuera las frágiles flores del níspero las azota ese viento tan frío. Duele ese contraste.
Gracias por compartir esta nueva mirada sobre la cercanía de lo cotidiano y familiar.
Juan Carlos, cuántas veces, desde un lugar confortable, vemos la belleza que nos rodea y tantas de ellas el afuera no es tan confortable. Gracias por tu apoyo, vale la pena el esfuerzo. Te abrazo fuerte
Me gusta tu haiku, Mirta.
ResponderEliminarEsa quietud y esa tibieza de sol para quien está dentro de la casa, junto a la ventana, mientras allí fuera las frágiles flores del níspero las azota ese viento tan frío. Duele ese contraste.
Gracias por compartir esta nueva mirada sobre la cercanía de lo cotidiano y familiar.
Un beso.
Juan Carlos, cuántas veces, desde un lugar confortable, vemos la belleza que nos rodea y tantas de ellas el afuera no es tan confortable.
ResponderEliminarGracias por tu apoyo, vale la pena el esfuerzo.
Te abrazo fuerte