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 TIEMPO  (nulo)

Relato


Con el cuchillo pesado, brillante, sin filo, remuevo el tiesto para plantar el brote de momiji...

Ahora recuerdo, fue en esos días de encierro provocados por el terror que causaba el desconocimiento del virus que comenzaba a vivir entre nosotros...

Fue en aquellos días que muchos, de tantos, comenzó a llenar los minutos, los incesantes segundos, con actividades postergadas.


En casa, los cajones pasaron por el estrés de la luz, el agua, el aire, el sol.. y ante los ojos aparecieron cosas que acarreaban tanto tiempo, tantos recuerdos.



Una historia se desenvolvía con cada encuentro.



La tijera que usó mi madre !, esa conque cortó, para confeccionar tantas prendas que nos cubrieron...  Blancas, estampadas, rayadas, sedas, paños, hilos... Tantas uñas de manos y pies.

Ya no brilla su acero al sol de este siglo, solo corta los envases que llegan del super.



La última cuchilla tramontina, sin estrenar, sale de su empaque, oxidada.



El recuerdo del cuchillo mocho golpea mi mente, mi corazón.  Nuestra amiga chilena, que ya no está, nos dejó ese cuchillo, liviano, labrado, que usamos para untar tantas tostadas. Un día, sin saber cuál, desapareció de nuestra vista, de nuestras vidas.

 Extrañamos tanto la sensación de sostener su suavidad, ese trocito delicado de nuestra amiga.



El tiempo lo tiene todo, es finito e infinito y las cosas, todas finitas.


Pasó el tiempo para los objetos. Con el tiempo se ha transformado en obsoleta, casi inútil la aplicación de tantos de ellos.




abro el obsequio...,

en bronce, con marfil,

el abrecartas




Viejas imágenes, en otros aires, llegan como fogonazos...




Deslizándose,

una cuchilla...

va cortando la nieve




Llueve en diciembre.  Despipo una manzana mientras pienso,

(Qué filo cavará mi tumba...)





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